Como ya dije en la publicación anterior, me castigaron, por lo que yo no voy a ser nadie para saltarme el castigo, así que fui. Cuando llegué a la biblioteca había una chica bastante joven (por lo que parecía) y una panda de niños de no más de 13 años. Me senté y comenzar, como querían en mi castigo, y a los minutos comenzó todo, los niños le llamaron de todo menos "bonita" a la profesora ¿y ella? pues como si nada, pero ella tampoco se quedaba corta ya que su trabajo ni lo hacía, se ponía a leer y gritar de vez en cuando porque sí, sin importar las personas que estábamos estudiando.
¿En serio? ¿Tan poco amor propio tiene esa chica para dejar que la insulten? Vale que no le quiera seguir la corriente, lo entiendo, pero yo no me dejaría insultar, hay mil maneras de no tener que dirigir palabra, un parte de expulsión por ejemplo. ¡Tendríamos que querernos más! Las personas tenemos un mínimo de dignidad, que por lo menos tendríamos que guardar y no dejar que la pisoteen los demás.
viernes, 2 de marzo de 2012
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