miércoles, 22 de febrero de 2012

SON DOS DÍAS Y UNO ESTÁ NUBLADO.

Hace poco, dije a mis padres que quería hacerme un piercing más, ya que me apetecía, ellos sin embargo me dijeron que no, que no querían. Esa simple situación me hizo divagar un poco sobre un tema, pensé en que las personas solo tenemos una vida para poder vivir y que, ya que es así, ¿por qué no disfrutarla al máxima y viviendo como nos gustaría? 

Por eso creo que tendríamos que hacer lo que nos gustaría, ya que llegará un momento en que no podamos hacer más, ese momento, será el que nos arrepintamos. Que cuando seamos mayores, recordemos nuestra vida llena de momento que nos han llenado de alegría, podamos contarles a nuestros hijos y nietos todas nuestras anécdotas y que le apoyemos para hacer igual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario