El fracaso es tan relativo como nosotros queramos verlo. Un fracaso es no perseguir algo que queremos, dar por imposible algo con lo que soñamos...
Nos damos por vencidos cuando el camino se tuerce, cuando la cosa se complica o surgen cosas inesperadas. Tendemos a irnos por las ramas y buscar el camino fácil. A veces, incluso nos aburrimos de nuestras metas y las dejamos pasar sin saber qué hubiera pasado si hubiésemos luchado por ellas.
Cuando el fracaso se refiere a no haber logrado tu reto a pesar de haber luchado, pensamos en los peor. A veces fracasar puede servirnos de experiencia y no cometer los mismos errores.
Para poder conseguir nuestros sueños, no hay más que tener toda la fe depositada en nosotros mismos, saber que conseguiremos cualquier cosa porque somos fuertes y vamos a llegar hasta el final, ya que mientras más alto apuntemos, más lejos vamos a llegar.
jueves, 29 de diciembre de 2011
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Triste... pero cierto. (SAB BUT TRUE)
Soy tu vida,
soy el que te lleva ahí,
soy tu vida,
soy el que se preocupa.
Ellos traicionan,
ahora soy tu único amigo verdadero,
ellos traicionarán,
estoy por siempre ahí.
soy el que te lleva ahí,
soy tu vida,
soy el que se preocupa.
Ellos traicionan,
ahora soy tu único amigo verdadero,
ellos traicionarán,
estoy por siempre ahí.
soy tu sueño , te hago real
soy tus ojos , cuando debes robar
soy tu dolor , cuando no puedes sentir
triste pero cierto
Soy tu sueño , mente descarriada,
soy tus ojos , mientras no estás,
soy tu dolor , mientras pagas,
sabes que es triste pero cierto.
Tú eres mi máscara,
eres mi cubierta, mi refugio,
tú eres mi máscara,
eres el que es culpado.
Triste pero cierto
sabes que es triste pero cierto.
Soy tu odio,
cuando quieres amor,
paga el precio,
ya que nada es justo.
Soy tu vida,
soy el que te llevó ahí,
soy tu vida,
y ya no me preocuparé.
Soy tu sueño , te hago real,
soy tus ojos , cuando debes robar,
soy tu dolor , cuando no puedes sentir,
triste pero cierto.
Soy tu verdad , diciendo mentiras,
soy tu motivo , pretextos,
estoy adentro , abre los ojos,
soy tú,
triste pero cierto.
soy tus ojos , cuando debes robar
soy tu dolor , cuando no puedes sentir
triste pero cierto
Soy tu sueño , mente descarriada,
soy tus ojos , mientras no estás,
soy tu dolor , mientras pagas,
sabes que es triste pero cierto.
Tú eres mi máscara,
eres mi cubierta, mi refugio,
tú eres mi máscara,
eres el que es culpado.
Triste pero cierto
sabes que es triste pero cierto.
Soy tu odio,
cuando quieres amor,
paga el precio,
ya que nada es justo.
Soy tu vida,
soy el que te llevó ahí,
soy tu vida,
y ya no me preocuparé.
Soy tu sueño , te hago real,
soy tus ojos , cuando debes robar,
soy tu dolor , cuando no puedes sentir,
triste pero cierto.
Soy tu verdad , diciendo mentiras,
soy tu motivo , pretextos,
estoy adentro , abre los ojos,
soy tú,
triste pero cierto.
martes, 27 de diciembre de 2011
El violín del diablo
Una tarde, mientras Rafael se disponía a abandonar la comisaría, escuchó el sonido de un violín. Parecía que llorase. Al dirigir sus pasos hacía el origen de aquella lastimera melodía, ante su sorpresa se encontró a Suburbia en uno de los cuartos de declaraciones tocando un andrajoso violín.
- ¿Te gusta? - Preguntó divertida.
- Es... raro. - Contestó el policía.
- Este violín tiene una vieja historia, y aunque no te lo creas, en el mundo real, es decir en tu mundo, hay más de una cosa inexplicable...
- Es... raro. - Contestó el policía.
- Este violín tiene una vieja historia, y aunque no te lo creas, en el mundo real, es decir en tu mundo, hay más de una cosa inexplicable...
Cuenta así la leyenda que, en una noche de 1713 un profesional del violín, Giuseppe Tartiani, obsesionado con la composición perfecta, tuvo un sueño con el Diablo. En el, el Diablo se le aparecía con un atuendo hermoso y perfecto, proponiéndole un pacto. Le otorgaría un violín con el cual tocaría la melodía perfecta pero a cambio Giuseppe le ofrecería su alma. Giuseppe, ansioso y cegado por su ambición por su ambición aceptó el pacto sin pensárselo dos veces. Entonces, el Diablo empezó a tocar una melodía fascinante. ¡Gloriosa! Con tal destreza y facilidad que dejó al músico impresionado al oír una composición tan perfecta y hermosa de tal ser tan horrendo y malicioso según decían, porque él, lo que veía era un hombre de una belleza deslumbrante que disfrutaba tocando el violín, del cual salía una melodía plácida y pacífica. Si así era el demonio, ¿cómo serían los ángeles? Parecía más bien un ángel.
Al día siguiente al despertar recordó perfectamente tal melodía y empezó a escribirla con tal habilidad que no daba crédito a lo que experimentaba. Cuando terminó de completar la sonata se dio cuenta de que había un nuevo objeto en su habitación. Se trataba de un violín precioso, violín color caoba que destellaba. Era como si el violín le hipnotizara, tenía algo que le hechizaba, algo mágico. Entonces cogió el violín y se dispuso a tocar, y tocó una y otra vez la sonata hasta que llegó la noche. Pero algo pasaba, no salía como él deseaba, como la había oído tocar. No paró de tocar en todo el día, olvidándose así de sus obligaciones. Pero no era igual, no transmitía la belleza y bondad que transmitió el Diablo tocándola. Al final Giuseppe enloqueció y se suicidó al verse imposibilitado de repetir la sonata.
El violín que le dio el Diablo fue heredado por los familiares de Giuseppe, y pasó de mano en mano. Aún sigue existiendo y circulando por algún lugar de este mundo. Incluso hay quien dice que si el violín cae en manos de un joven músico, el Diablo se presentará ante él para ofrecerle el mismo pacto que a Tartini. Giuseppe tituló esta sonata - El Trino del Diablo - y hoy en día somos muy pocos los músicos que atrevemos a tocarla.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Complejos y prejuicios.
A veces las personas decimos cosas sin pensar o sin saber. Juzgamos a nuestro parecer y aún así nos creemos el centro del mundo sin ser si quiera algo.
Al mirar una persona, solo por su aspecto, intentamos decir cómo es y muchas veces nos guiamos por lo que dicen las demás personas. A veces, esas palabras, llegan a os oídos de las personas y pueden crear complejos. Los complejos pueden hacer que las personas no lleguen a relacionarse por miedo al qué dirán y aunque intenten guardar o negar que los tienen siempre salen a la luz haciendo que se sientan mal. Pero ¿sabéis? existe una solución eso. Acercarnos, hablar como de un amigo más se tratase y ayudar a quitar esos prejuicios que tienen la gente sobre la persona y quitar esos complejos que guardan en su interior.
Al mirar una persona, solo por su aspecto, intentamos decir cómo es y muchas veces nos guiamos por lo que dicen las demás personas. A veces, esas palabras, llegan a os oídos de las personas y pueden crear complejos. Los complejos pueden hacer que las personas no lleguen a relacionarse por miedo al qué dirán y aunque intenten guardar o negar que los tienen siempre salen a la luz haciendo que se sientan mal. Pero ¿sabéis? existe una solución eso. Acercarnos, hablar como de un amigo más se tratase y ayudar a quitar esos prejuicios que tienen la gente sobre la persona y quitar esos complejos que guardan en su interior.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Locura prohibida.
Me llaman loca,
por escuchar un sonido
que ellos llaman ruido,
yo, lo llamo música.
Me llaman loca,
por tener una sonrisa,
por reír a carcajadas
y sentir que no me importa nada.
Me llaman loca,
por saber disfrutar,
porque la vida es una partida
en la que hay que saber jugar.
Me llaman loca,
por ser diferente,
tener mis objetivos en mente
e ir a contracorriente.
Me llaman loca,
por vivir la vida,
ser lo que yo quiero
y nada me lo impida.
Me llaman loca,
¿y sabes qué?
no importa, porque
mejor loca, que sola.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Caladas...
Fumo tumbado hay un desierto de ceniza en mi pecho, lo veo desde arriba, desde el techo y también veo mi nariz que es un barranco de lágrimas saladas, doy otra calada… ¡feliz!.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Reír ante el miedo es lo mejor.
Miles de palabras calladas que jamás saldrán a la luz, palabras que hacen que calles, mente confusa, experiencias fallidas… Quieres gritar, pero te falta algo, te hace falta valor ante tus miedos.
Miedo a crecer, miedo a lo desconocido, miedo al fracaso, al odio, al amor, a la soledad, a las alturas, a que te hagan daño. Miedo a la muerte, a no alcanzar tus objetivos, a que se descubran tus secretos, al rechazo, miedo a olvidar, a los malos momentos, miedo a las peleas, a no valerte por ti mismo…
Coge tus miedos, mírales a la cara y di “NO”. Súbete al lugar más alto, cierra los ojos y respira profundamente, abre los ojos y con toda tu voz di gritando “¡¡No hay nada que me pare!!”.
Hay que vivir cada momento como si fuera el último, recordar siempre lo mejor, que lo peor nos sirva de experiencia, decir tus secretos a los cuatro vientos y echar el odio, las peleas y la soledad a un lado, comenzar a valerte por ti mismo para desechar el fracaso y poder alcanzar tus objetivos para ver el mundo con otros ojos que te permitan disfrutar de la vida en todo su esplendor.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Adiós, malas rachas.
Suena el despertador, como cualquier otro día, pero esta vez con el pie izquierdo. Tus malas rachas comienzan y no paran, haciendo que te encojas ante el mundo, se dificultan las situaciones fáciles y se trivializan las situaciones que quieres dar por perdidas. Ese es el momento de susurrar palabras de hierro al oído de la debilidad, decir “BASTA” y comenzar de nuevo el día con el pie derecho, mirar el día con otros ojos.
Al fin y al cabo las rachas buenas y malas deben acabar en el mismo punto, todas terminan y aquellas que sean malas no hay mas que quitarle importancia, cerrar los ojos, matar los lamentos y olvidar.
>> Si la noche se acaba ya empezará el alba <<
martes, 20 de diciembre de 2011
Hay cosas que las personas no sabemos apreciar...
Hace un tiempo, cuando me disponía a volver a mi casa después de 6 horas estudiando, pasaba por una guardería. De allí comenzaron a salir niños no más de 3 años con sus respectivas madres, a las cuales estaban contando felices todo lo que había hecho en el día.
De pronto, me fije en una madre y un hijo. La madre comenzó a gritarle y zarandear al pequeño porque se había manchado la ropa jugando. El chico estaba callado y cabizbajo. La madre le reprendía con cosas tales como “yo soy la que me esfuerzo en lavarte la ropa”, “cada día ensucias una ropa nueva”, “deberías tener más cuidado”, argumentos que un niño de apenas 3 años, no podía entender, él solo quería jugar y pasarlo bien con sus amigos, sin pensar en qué consecuencia le traería eso.
Al igual que esa situación, también he podido comprobar situaciones contrarias, en las que el hijo gritaba al padre/madre, sea por cual fuese la razón, que en la mayoría solo son por tonterías sin importancia.
A veces, las personas, no apreciamos los regalos que nos da la vida tales como un padre, una madre o un hijo por ejemplo. Regalos así son más valiosos que cualquier otro y por eso debemos cuidarlos y tratarlos con el cariño y respeto que merecen.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Amapola Fría
Es una suerte haberte conocido,
desde que te tengo ya no me conozco.
Entre la vida y la muerte ya no hay diferencia,
desde que me quieres ya no tengo miedo.
Sólo temo a perderte y no verte conmigo,
al resto del mundo ya no le veo sentido.
Cuando te tengo cerca apenas respiro,
no sea que te asustes y salgas volando.
Sentimientos cobardes que emano por dentro,
del miedo a perderte en nuestro próximo encuentro.
Sabes que te quiero, ese es mi tormento,
pensar que me quieres y si no, no me encuentro.
[…]
domingo, 18 de diciembre de 2011
Pequeños detalles que se hacen grandes.
En la vida existen pequeños detalles que hacen que la situación cambie. Por ejemplo, una simple palabra puede sacarte millones de lágrimas o una gran sonrisa.
Un pequeño detalle puede ser un abrazo cuando estás mal, un beso desprevenido, una caricia inesperada. Encontrar algo que creías por perdido, recuperar una amistad, escuchar una canción que te haga recordar.
Ver salir el sol por las mañanas y dar las gracias porque estás aquí otro día. Encontrarte frente al mar y pensar en que eres una pequeña parte de este mundo. Sentirse feliz por el hecho de que los demás lo están. Que esa persona te susurre unas palabras al oído, una tarde en un parque con los amigos, ver caer la lluvia por el cristal, la caída de las hojas en otoño, anécdotas que pasaron hace tiempo, el olor a libros nuevos, esperar una persona en el andén del tren…
sábado, 17 de diciembre de 2011
Otro día más...
Llego al instituto a primera hora, cuando antes, previamente, me he pegado un gran madrugón. Hace frío, el cielo está cubierto y yo estoy medio dormida. Otra vez, la misma rutina de todos los días, otra vez en el instituto. Primera hora, Inglés. He ido a primera porque tenía que hacer un “examen” que no pude hacer, sino ni voy. Cuando faltan unos 15 minutos para que se acabe la hora, la profesora repente “se le ha olvidado traer las hojas del examen”, claro que ese examen podría haberlo hecho antes, ya que tenía justificación, pero ese día a la profesora le dolía la garganta, por eso ella si se puede ir y faltar, yo no, por muy enferma que pueda estar, yo simplemente me tomo una aspirina y a dar el palo. A mí nadie me asegura que vaya a estar en perfectas condiciones el día de un examen.
EL día transcurre aparentemente sin ningún contratiempo que me impida seguir el día con normalidad, pero no, llega Filosofía. Yo, como siempre, llevé los ejercicios que mandó hechos, menos uno que no entendía. Debe ser cosa del destino el que me llegará a tocar el ejercicio y de buen modo contesto a la profesora, sin levantar la voz ni nada por el estilo. ¿Su contestación? Nada mejor que reprimir a una alumna que suele llevar todo hecho que decirle “vaga”, “así quieres aprobar después”, “encima no estudias”, “no te esfuerzas”, “no atiendes” y demás cosas del estilo, por supuesto todo ello a gritos y cabreada, como es de suponer. ¿Qué hago si no entiendo un ejercicio? ¿me lo invento? No puedo tampoco, ya que igualmente me llevaría una gran bronca con sus demás consecuencias. Después, contando también el hecho de que ni puedo contestar ni puedo aparentar estar cabreada, se ve que los alumnos no tenemos derecho a sentir. La razón de su cabreo, también venía de atrás, ya que la mayoría de la gente no hizo ningún ejercicio, pero ante esto yo me pregunto ¿y por qué soy yo la que debe pagar todo lo que no han hecho los demás?
Así, mi instituto tiene un régimen opresivo y carcelario, además de una dictadura fascista, ante el cual los alumnos no podemos hacer nada. En mi opinión, es desmoralizante, indignante y impresentable tener que estudiar ante una situación así.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Orgulloso de ser quien eres y no como deberías ser.
Antes de comenzar nada, quiero comentar un poco por lo alto mis gustos desde hace unos 6 años, cuando empecé a darme cuenta del mundo. Me gusta el rock y el metal, me gusta leer, toco la guitarra eléctrica y el bajo, algunos de los grupos que escucho son Mägo de Oz, Medina Azahara, Metallica, Héroes del Silencio, Jorge Salán, Descaro, Extremoduro, Iron Maiden... etc, me gusta ir vestida con un estilo diferente del que se suele lleva, me encanta ir a conciertos, dibujar, la fotografía...
Os preguntaréis por qué empiezo con eso, la respuesta es que antes, con 10 años, me avergonzaba decir mis gustos o no me mostraba como era yo completamente. Pensaba en el qué diría la gente, en que excluirían por no seguir los pasos de la moda, en que me criticarían siendo de una manera o de otra y esa situación me agobiaba bastante, ya que no sabía muy bien que hacer, si mostrarme como era o disimularlo. Un día como por un chispazo, decidí mostrarme como era, a la gente le chocaba y comenzaron a tratarme de manera diferente, a hablar a mi espaldas y o darme de lado como ultimatum. En un principio me afectaba, pero un día dije "basta", seguí siendo como yo era (y sigo siendo), pasé de la gente y hacía lo que yo quería, lo que a mi me hacía sentir bien.
Al cabo del tiempo, fue conociendo gente de mi misma condición, a la que le daba igual lo que la gente pensara de ellos/as, empecé a escuchar grupos que con sus canciones me ayudó bastante a formarme tal y como soy ahora. Cuando paso el tiempo, la gente quiso empezar a conocerme y, en mi opinión, creo que se dieron cuenta de no era mala chica, que simplemente me gustaban otras cosas.
Ante esto, quiero decir que seáis como vosotros queráis y por ello estéis orgullos, que nadie influya en vuestros actos para que impida hacer lo que queréis. Seréis mucho más felices, os lo aseguro... La personalidad la construiréis siendo vosotros mismos, no siendo como los demás.
Os preguntaréis por qué empiezo con eso, la respuesta es que antes, con 10 años, me avergonzaba decir mis gustos o no me mostraba como era yo completamente. Pensaba en el qué diría la gente, en que excluirían por no seguir los pasos de la moda, en que me criticarían siendo de una manera o de otra y esa situación me agobiaba bastante, ya que no sabía muy bien que hacer, si mostrarme como era o disimularlo. Un día como por un chispazo, decidí mostrarme como era, a la gente le chocaba y comenzaron a tratarme de manera diferente, a hablar a mi espaldas y o darme de lado como ultimatum. En un principio me afectaba, pero un día dije "basta", seguí siendo como yo era (y sigo siendo), pasé de la gente y hacía lo que yo quería, lo que a mi me hacía sentir bien.
Al cabo del tiempo, fue conociendo gente de mi misma condición, a la que le daba igual lo que la gente pensara de ellos/as, empecé a escuchar grupos que con sus canciones me ayudó bastante a formarme tal y como soy ahora. Cuando paso el tiempo, la gente quiso empezar a conocerme y, en mi opinión, creo que se dieron cuenta de no era mala chica, que simplemente me gustaban otras cosas.
Ante esto, quiero decir que seáis como vosotros queráis y por ello estéis orgullos, que nadie influya en vuestros actos para que impida hacer lo que queréis. Seréis mucho más felices, os lo aseguro... La personalidad la construiréis siendo vosotros mismos, no siendo como los demás.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Amistades peligrosas.
En mi opinión, la gente tiene un concepto equivocado de amigo. Cuando estaba en preescolar, siempre estaba de un lado para otro, la mayormente del tiempo sola, pues no tenía entendido que me tuviese que juntar con personas a las que llamase amigos. Cuando entré en primaria, conocí a la que fue mi "mejor amiga" durante 6 años. ¿Por qué pongo mejor amiga entre comillas? porque para mi una amiga era en esa época era tener alguien con quien jugar en el recreo y poder hablar. Tuve la mala suerte de que esa "mejor amiga" con el cabo del tiempo se hizo demasiado popular y no era conveniente juntarse con alguien como yo.
Justo al siguiente año entre a Secundaria, pensé que la cosa no podría ir a peor, pero de repente salió otra "amiga" más. Esta vez creí haber encontrado a la amiga ideal, pero no, durante dos años de amistad, tuve que estar encadenada a dos años de soledad relativa, ya que no me dejaba juntarme con nadie más que no fuera ella, acabó enfadándose conmigo literalmente "porque estamos siempre solas sin juntarnos con nadie". No la entendía. Al igual no entiendo tampoco cómo pasé en el siguiente curso a estar en un grupo de 8 personas, de las cuales solo me llevaba bien con una, Las demás querían hacerse llamar amigas, pero no estaba feliz con ellas, me sentía rara. Nadie contaba con nadie... En mi último año con esas personas, me operaron, no se preocuparon en preguntar cómo estaba, me encontraba fatal y solo sabía llorar en ese momento, volví y tampoco encontré una muestra de afecto, pero yo intenté volver a crear un vínculo que nunca había existido, como resultado: el olvido de esas personas.
Cambié de instituto, comencé a conocer a unas personas que, aunque a pesar de no conocerlas lo suficiente, se han portado mejor que otras. También conocí gente de fuera, e igualmente se portaron mucho mejor, quitando excepciones.
En conclusión después de todos estos años, puedo hacerme la idea de lo que es un amigo: un amigo es aquella persona a la que hay que cuidar como un tesoro, ya que es aquella que te acompaña en los mejores y peores momentos de la vida, te ayuda, te aconseja y te hace sonreír siempre.
Justo al siguiente año entre a Secundaria, pensé que la cosa no podría ir a peor, pero de repente salió otra "amiga" más. Esta vez creí haber encontrado a la amiga ideal, pero no, durante dos años de amistad, tuve que estar encadenada a dos años de soledad relativa, ya que no me dejaba juntarme con nadie más que no fuera ella, acabó enfadándose conmigo literalmente "porque estamos siempre solas sin juntarnos con nadie". No la entendía. Al igual no entiendo tampoco cómo pasé en el siguiente curso a estar en un grupo de 8 personas, de las cuales solo me llevaba bien con una, Las demás querían hacerse llamar amigas, pero no estaba feliz con ellas, me sentía rara. Nadie contaba con nadie... En mi último año con esas personas, me operaron, no se preocuparon en preguntar cómo estaba, me encontraba fatal y solo sabía llorar en ese momento, volví y tampoco encontré una muestra de afecto, pero yo intenté volver a crear un vínculo que nunca había existido, como resultado: el olvido de esas personas.
Cambié de instituto, comencé a conocer a unas personas que, aunque a pesar de no conocerlas lo suficiente, se han portado mejor que otras. También conocí gente de fuera, e igualmente se portaron mucho mejor, quitando excepciones.
En conclusión después de todos estos años, puedo hacerme la idea de lo que es un amigo: un amigo es aquella persona a la que hay que cuidar como un tesoro, ya que es aquella que te acompaña en los mejores y peores momentos de la vida, te ayuda, te aconseja y te hace sonreír siempre.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
¿Navidad? ¿Qué es eso?
Se acercan unas fechas muy señaladas tanto para los niños, los mayores y para el bolsillo. Porque ya las navidades han pasado a ser algo mucho más material de lo que eran antes. Recuerdo mis navidades pasadas... cuando tenía 3 ó 4 años, todo la familia se reunía, nos tirábamos horas y horas hablando, jugando, viendo películas... siempre montábamos el Belén, adornábamos un árbol, etc. Tenía la ilusión de las cabalgatas de reyes, tenía ilusión ver qué traían los Reyes... Ahora me reúno en familia, pero no es lo mismo, ya no espero con ilusión la navidad, veo un consumismo extremo en las calles, en las tiendas, que yo hasta ahora no había sido consciente.
Quizás deberíamos empezar a ver la Navidad desde otro punto de vista, no soy creyente como para celebrar la Navidad en todo en su esplendor, pero si que puede ser un buen tiempo para volver a estrechar lazos sin dinero.
Quizás deberíamos empezar a ver la Navidad desde otro punto de vista, no soy creyente como para celebrar la Navidad en todo en su esplendor, pero si que puede ser un buen tiempo para volver a estrechar lazos sin dinero.
martes, 13 de diciembre de 2011
Y te vas haciendo mayor...
¿Te acuerdas de cuando eras pequeño? Todo estaba idealizado, no tenías preocupaciones, todo era pasajero, pero siempre estabas feliz simplemente con el hecho de imaginar tu mundo. Soñabas con tu juguete preferido, con volver a jugar con tu amigo, soñabas ser el rey del mundo, soñabas a ser mayor... Te imaginabas trabajando, con tener millones de riquezas y estar rodeado de gente. Comenzabas el colegio y todo parecía un sueño, siempre rodeado de gente, si te enfadabas con alguien no tardabas en volver a estar a su lado y esperabas que todo esto fuera así siempre.
Creces, llega un día en que te das cuenta de que todo está empezando a cambiar. Comienzas a tener tu propia personalidad, tu grupo de amigos, tus propias aficiones. Tus sueños han cambiado, ahora quieres estar solo con esa persona, quieres ser independiente, sueñas con intentar cambiar el mundo en el que vives, quieres ser liberal. Ahora quieres estar solo, pero a la vez acompañado, sientes que todo va en contra tuya, la música es tu única amiga...
En realidad, solo pasa una cosa, eres tú, que estás cambiando, eres tú que vuelves a ser mayor, pero a la vez desearías volver a esos tiempos donde todo era felicidad y estaba idealizado.
"De pequeño me enseñaron a querer ser mayor, de mayor quiero aprender a ser pequeño..."
Creces, llega un día en que te das cuenta de que todo está empezando a cambiar. Comienzas a tener tu propia personalidad, tu grupo de amigos, tus propias aficiones. Tus sueños han cambiado, ahora quieres estar solo con esa persona, quieres ser independiente, sueñas con intentar cambiar el mundo en el que vives, quieres ser liberal. Ahora quieres estar solo, pero a la vez acompañado, sientes que todo va en contra tuya, la música es tu única amiga...
En realidad, solo pasa una cosa, eres tú, que estás cambiando, eres tú que vuelves a ser mayor, pero a la vez desearías volver a esos tiempos donde todo era felicidad y estaba idealizado.
"De pequeño me enseñaron a querer ser mayor, de mayor quiero aprender a ser pequeño..."
lunes, 12 de diciembre de 2011
"Tú me haces volar si el cielo está cerca"
Tú me das la fiebre de mi libertad
Porque...
Tú me haces volar si el cielo está cerca
¡Te seguiré!
Es invierno y hace frío, tú, mientras tanto, estás con esa persona... el ambiente se despeja, el calor comienza a fundirse en él y parece mágico. Sientes un nerviosismo no muy normal en ti, el corazón te late más deprisa que de costumbre, las miradas se enfatizan y las palabras endulzan la situación. Sin estar mucho tiempo con esa persona, los sentimientos afloran, sabes que algo pasa y la única respuesta que das es "sé que eres tú".
Cuando crees que ya nada puede mejorar esa situación, la cual de por sí creer que es inmejorable, pasa y te besa. El silencio se apodera, no hay nada más tranquilo que ese silencio, ya que los sentimiento hablan por sí solos. Las farolas comienzan a brillar, el frío incrementa y tú, abrazada a esa persona, no sientes más que su calor.
No queda nadie en la calle, sabes que en momento de marchar, no hay palabras, solo silencio. Caminas, no vuelves la vista atrás, pero como por un impulso, te paras y echas la vista atrás. Aún está ahí, esperando a que vuelvas, pero nadie sabe dar el primer paso. Cierras los ojos y ahí está, en frente de ti, dispuesta a hacer una despedida inolvidable, de nuevo invade el silencio y es un "hasta pronto" definitivo. Cuando ya no hay nadie alrededor comienzas a andar, tus pensamientos te confunden, el corazón comienza a extrañar... pero a pesar de todo en tu cara se puede ver una sonrisa tímida.
Despiertas. No sabes si ha sido realidad o sueño, pero esas sensaciones no se van tan fácilmente y deseas repetir ese sueño/realidad.
domingo, 11 de diciembre de 2011
¿Respeto?
Tengo que hacer una pregunta: ¿Qué es el respeto para vosotros?. Mi respuesta está clara: El respeto en mi opinión es una leyenda urbana, unos creen que existen y otros no, yo por mi parte estoy en la linea que divide la creencia de que existe y no existe.
Por mi parte hace un tiempo que no veo respeto entre personas con ideologías o gustos diferentes... Una pena sí. Hasta hace relativamente poco, he estado "desplazada" porque las personas no aceptaban que yo escuchara rock, o porque prefiriera hacer otra cosa, o porque vistiese de otra manera, o porque pensase de otra manera... Simplemente porque no siguiera una moda. La manera más fácil para evitar una persona de este tipo (como yo, en este caso) es la ignorancia. Yo pregunto ¿por qué?, ¿no os habéis parado a pensar en cómo se puede sentir? ¿cómo es esa persona interiormente? En mi caso, como ya he dicho, utilizaban la ignorancia, pero también la falsedad, ya que cuando hablaban conmigo por una parte se quedaban contentos de haber hablado, de haberme conocido, pero después volvía la misma situación. También he visto casos ajenos, como insultar con una persona por llevar una camiseta de un grupo, un estilo diferente, un burka, etc...
Por experiencia debo decir que conozcamos a las persona antes de juzgarla, ya que en muchos casos podemos encontrar a encantos y ver que son totalmente diferentes a como aparentan, e incluso, ver como la persona que tiene un aspecto moderno y "liberal", sea la persona más cerrada de la sociedad.
¡¡Lo que más importa de las personas es aquello que no se ve y lo demás es solo apariencia, sin etiquetas todos somos iguales!!
>> La apariencia no es sincera...<<
Por mi parte hace un tiempo que no veo respeto entre personas con ideologías o gustos diferentes... Una pena sí. Hasta hace relativamente poco, he estado "desplazada" porque las personas no aceptaban que yo escuchara rock, o porque prefiriera hacer otra cosa, o porque vistiese de otra manera, o porque pensase de otra manera... Simplemente porque no siguiera una moda. La manera más fácil para evitar una persona de este tipo (como yo, en este caso) es la ignorancia. Yo pregunto ¿por qué?, ¿no os habéis parado a pensar en cómo se puede sentir? ¿cómo es esa persona interiormente? En mi caso, como ya he dicho, utilizaban la ignorancia, pero también la falsedad, ya que cuando hablaban conmigo por una parte se quedaban contentos de haber hablado, de haberme conocido, pero después volvía la misma situación. También he visto casos ajenos, como insultar con una persona por llevar una camiseta de un grupo, un estilo diferente, un burka, etc...
Por experiencia debo decir que conozcamos a las persona antes de juzgarla, ya que en muchos casos podemos encontrar a encantos y ver que son totalmente diferentes a como aparentan, e incluso, ver como la persona que tiene un aspecto moderno y "liberal", sea la persona más cerrada de la sociedad.
¡¡Lo que más importa de las personas es aquello que no se ve y lo demás es solo apariencia, sin etiquetas todos somos iguales!!
>> La apariencia no es sincera...<<
sábado, 10 de diciembre de 2011
El camino a mi felicidad.
Hace apenas 10 meses, me sentía sola... triste... sin nadie a mi alrededor. ¿La razón? Las personas que yo consideraba "amigos". Hacían que cada vez me sintiese peor y lo consiguieron, hasta el modo de llorar noche y día. Comenzó Abril, creí que podría sentirme mucho mejor ya que venía una de las personas con la que he tenido una estrecha relación de amistad, pero para mi sorpresa, me falló también... El mismo día vi el cartel de una firma de discos de uno de los grupos que me ha gustado siempre, decidí ir. Ese día sonreí más que nunca, me hicieron sonreír más que nunca... desde ese día ya no se me fue la sonrisa. Al mes siguiente pude disfrutar de otros dos conciertos con ellos, sentía que mi vida había dado un vuelco de repente. Llegó verano y, a pesar de no estar tan mal como antes, empezaba a volver a caer en la rutina y tristeza. De repente otra racha de conciertos volvió a caer del mismo grupo. Este verano jamás lo podré olvidar. Gracias a esas personas han hecho que conciba la vida de otra manera gracias a la música, me han hecho sonreír más de lo que yo podía esperar de una persona... Cuando comencé a conocer a otra gente, ya no iba con el miedo que antes mostraba (y por ahora no me va mal). Después del verano he conseguido conocer a mucha gente que me apoya y ayuda a sacar sonrisas en los mejores y peores momentos. Gente perteneciente tanto al mundo musical como al que no pertenece, a todas esas personas solo puedo decir GRACIAS.
Y por último, quisiera dar un gran consejo: no abandonéis la música, no se puede tocar ni ver, pero solo oyéndola os acompañará, os hará sentir, os hará felices.
DELIRIOS
No se me da bien esto de escribir, lo haré lo mejor que pueda... Mis delirios a flote. Mis sentimientos a flor de piel. Yo hacia el mundo entero...
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