jueves, 22 de diciembre de 2011

Reír ante el miedo es lo mejor.

Miles de palabras calladas que jamás saldrán a la luz, palabras que hacen que calles, mente confusa, experiencias fallidas… Quieres gritar, pero te falta algo, te hace falta valor ante tus miedos.
Miedo a crecer, miedo a lo desconocido, miedo al fracaso, al odio, al amor, a la soledad, a las alturas, a que te hagan daño. Miedo a la muerte, a no alcanzar tus objetivos, a que se descubran tus secretos, al rechazo, miedo a olvidar, a los malos momentos, miedo a las peleas, a no valerte por ti mismo…
Coge tus miedos, mírales a la cara y di “NO”. Súbete al lugar más alto, cierra los ojos y respira profundamente, abre los ojos y con toda tu voz di gritando “¡¡No hay nada que me pare!!”.
Hay que vivir cada momento como si fuera el último, recordar siempre lo mejor, que lo peor nos sirva de experiencia, decir tus secretos a los cuatro vientos y echar el odio, las peleas y la soledad a un lado, comenzar a valerte por ti mismo para desechar el fracaso y poder alcanzar tus objetivos para ver el mundo con otros ojos que te permitan disfrutar de la vida en todo su esplendor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario