Tú me das la fiebre de mi libertad
Porque...
Tú me haces volar si el cielo está cerca
¡Te seguiré!
Es invierno y hace frío, tú, mientras tanto, estás con esa persona... el ambiente se despeja, el calor comienza a fundirse en él y parece mágico. Sientes un nerviosismo no muy normal en ti, el corazón te late más deprisa que de costumbre, las miradas se enfatizan y las palabras endulzan la situación. Sin estar mucho tiempo con esa persona, los sentimientos afloran, sabes que algo pasa y la única respuesta que das es "sé que eres tú".
Cuando crees que ya nada puede mejorar esa situación, la cual de por sí creer que es inmejorable, pasa y te besa. El silencio se apodera, no hay nada más tranquilo que ese silencio, ya que los sentimiento hablan por sí solos. Las farolas comienzan a brillar, el frío incrementa y tú, abrazada a esa persona, no sientes más que su calor.
No queda nadie en la calle, sabes que en momento de marchar, no hay palabras, solo silencio. Caminas, no vuelves la vista atrás, pero como por un impulso, te paras y echas la vista atrás. Aún está ahí, esperando a que vuelvas, pero nadie sabe dar el primer paso. Cierras los ojos y ahí está, en frente de ti, dispuesta a hacer una despedida inolvidable, de nuevo invade el silencio y es un "hasta pronto" definitivo. Cuando ya no hay nadie alrededor comienzas a andar, tus pensamientos te confunden, el corazón comienza a extrañar... pero a pesar de todo en tu cara se puede ver una sonrisa tímida.
Despiertas. No sabes si ha sido realidad o sueño, pero esas sensaciones no se van tan fácilmente y deseas repetir ese sueño/realidad.
Me encanta tu Blog *____*
ResponderEliminarjjjjja!!! mira ella! (L) muchas gracias :D
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