Y por último, quisiera dar un gran consejo: no abandonéis la música, no se puede tocar ni ver, pero solo oyéndola os acompañará, os hará sentir, os hará felices.
sábado, 10 de diciembre de 2011
El camino a mi felicidad.
Hace apenas 10 meses, me sentía sola... triste... sin nadie a mi alrededor. ¿La razón? Las personas que yo consideraba "amigos". Hacían que cada vez me sintiese peor y lo consiguieron, hasta el modo de llorar noche y día. Comenzó Abril, creí que podría sentirme mucho mejor ya que venía una de las personas con la que he tenido una estrecha relación de amistad, pero para mi sorpresa, me falló también... El mismo día vi el cartel de una firma de discos de uno de los grupos que me ha gustado siempre, decidí ir. Ese día sonreí más que nunca, me hicieron sonreír más que nunca... desde ese día ya no se me fue la sonrisa. Al mes siguiente pude disfrutar de otros dos conciertos con ellos, sentía que mi vida había dado un vuelco de repente. Llegó verano y, a pesar de no estar tan mal como antes, empezaba a volver a caer en la rutina y tristeza. De repente otra racha de conciertos volvió a caer del mismo grupo. Este verano jamás lo podré olvidar. Gracias a esas personas han hecho que conciba la vida de otra manera gracias a la música, me han hecho sonreír más de lo que yo podía esperar de una persona... Cuando comencé a conocer a otra gente, ya no iba con el miedo que antes mostraba (y por ahora no me va mal). Después del verano he conseguido conocer a mucha gente que me apoya y ayuda a sacar sonrisas en los mejores y peores momentos. Gente perteneciente tanto al mundo musical como al que no pertenece, a todas esas personas solo puedo decir GRACIAS.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


De quantos momentos de hundimiento me habra sacado el rock ya...
ResponderEliminarNo hay mejor droga que la musica!
Ni mejor mundo en el que perderse.
ResponderEliminar